Entra un hombre al jardín de su amigo y ve un
letrero que dice "cuidado con el perro".
Y de pronto ve a un perro chiquitín, chiquitín. Va donde su amigo y le dice:
¿Pero, para qué pones ese cartel si el perro es tan pequeño que no puede ni
abrir la boca?
Sí, le dice, pero no sabes la cantidad de veces que me lo han pisado.
Jajajajaja
ResponderEliminarMuy bueno!!! Es cierto, cuando se avisa no se dice quién debe tener cuidado...
Cielo y mar
Anónimo, eso pasa con mi perrita, tengo que cuidarla para que no me la pisen.
ResponderEliminarGracias
Robando Sonrisas
Besos
Hola Mathilde, espero que tú estés bien y que este comienzo de la tarde te ofrezca un poco de dulzura, he pasado por tus blogs, tu espacio Haiku y el otro con el sincero deseo de dejarte unas palabras, algunos ecos a tus textos tan delicados, pero por desgracia, imposible comentar, el problema es que las páginas saltan, se cierran, como si se negaran a que las toquen, a que las molesten, tal vez un pequeño capricho del viento digital, o un fallo pasajero… no sé qué está pasando, pero eso me ha frustrado, porque me hubiera encantado decirte allí cuánto me gusta leerte, tus palabras Mathilde, son suspiros suspendidos, destellos de silencio que resuenan mucho tiempo después de la lectura, escribes con esa rara gracia que no busca brillar, sino tocar, rozar el alma, tus haikus son perlas de luz, instantes capturados con una precisión que conmueve y tu otro blog, más íntimo, más amplio, es un jardín secreto al que se entra de puntillas, con respeto y asombro, te envío mil besos tiernos, como pétalos posados en el borde de tu tarde, que esta noche te envuelva con una paz discreta, que te ofrezca sueños dulces, vastos, un poco locos tal vez, pero siempre luminosos, que el silencio te serene, que las estrellas velen por ti, y que la inspiración siga fluyendo en tu pluma como un río fiel, con todo mi cariño, besos, Régis 🪶
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