Los enfermos no mienten
Se encuentra el paciente tendido en la cama. En la misma habitación están su médico, abogado, esposa e hijos. Todos ellos esperando el suspiro final, cuando de repente el paciente se sienta, mira a su alrededor y dice:
-Asesinos, ladrones, mal agradecidos y sinvergüenzas.
Se vuelve a acostar y entonces, el doctor, confundido, dice:
-Yo creo que está mejorando.
-¿Por qué lo dice, doctor?, pregunta la esposa.
-Porque nos ha reconocido a todos
Buenos días amigo lejano. Este blog tuyo me ha parecido muy divertido y si me permites traduciré algunos chistes al italiano y los publicaré en el mío. ¿Qué opinas? ¿Puedo? Os saludo cordialmente. 🌹
ResponderEliminarBuenos días Mathilde, tu texto me golpeó como una bofetada suave y lúcida en esa habitación donde la muerte ronda en silencio instalas una escena tan trágica como mordaz donde el último aliento se convierte en revelación y el silencio de los vivos retumba más que las palabras del moribundo ese paciente que se incorpora para decir la verdad desnuda sin filtro ni cortesía y luego se recuesta como quien ha cumplido su misión y ese médico que cree ver una mejora solo porque fue reconocido qué ironía tan aguda qué precisión en lo absurdo dices en pocas líneas lo que muchos discursos no se atreven a decir que los enfermos no mienten porque ya no tienen nada que perder ni que ocultar y que la verdad suele brotar justo cuando se espera el final gracias por esta escena que hace reír con amargura y pensar con fuerza que tu noche sea suave como un suspiro de estrella y que la oscuridad te regale la inspiración de los silencios lúcidos beso, Régis.
ResponderEliminarBonjour Mathilde,
ResponderEliminarEn ce samedi empreint de quiétude, je m’attarde un instant dans ton si bel univers, comme on s’arrête devant un jardin délicat où les mots fleurissent avec grâce, j’en profite pour te souhaiter un week-end lumineux et serein, tissé de douceur et d’inspiration, ces derniers jours, j’ai façonné un nouveau lieu d’écriture, un espace dédié aux poémes, à l’âme romantique de notre capitale : « Les Murmures de Paris », où la ville se raconte entre pavés anciens, brumes de la Seine et confidences et ses lieux, si ton cœur s’y sent appelé, ce serait pour moi une joie sincère de t’y accueillir et de te compter parmi les présences amies qui en enrichissent l’esprit, au plaisir de te lire encore, et que ce week-end t’apporte mille instants inspirés, bisous, Régis.
🌿 Bonjour Mathilde, en cette heure paisible de l’après-midi où l’instant se fait velours,
ResponderEliminarComme un vieux carillon lointain laissant vibrer l’écho de ses détours.
Les minutes s’accordent doucement à la cadence du crépuscule à venir,
Que ta fin de journée se déroule avec harmonie et doux plaisir,
Et que ta soirée s’installe sereine comme un salon feutré ouvert au repos.
𝔹𝕀𝕊𝕆𝕌𝕊 💋⚜ⓇⒺⒼⒾⓢ⚜
👯Les Murmures de Velours